Mejora continua, tarea de todos en una organización
-Charla “Ergonomía Cognitiva de la Mejora Continua aplicada a la organización”, dictada por el profesor Ricardo Mateo, fue seguida con gran interés por los asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de hacer diversas consultas sobre el tema.
El profesor del Departamento de Empresa de la Universidad de Navarra y Director de la Cátedra de Calidad Volkswagen Navarra, Ricardo Mateo, dictó una interesante charla sobre “Ergonomía Cognitiva de la Mejora Continua aplicada a la organización” a los alumnos y graduados de la Escuela de Postgrado de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, oportunidad en que hizo hincapié que el compromiso de los trabajadores es clave para lograr la mejora continua en la empresa que laboran.
A través de ejemplos que suelen presentarse en organizaciones de diversos tamaños, el catedrático explicó a los presentes la importancia que tiene la aplicación de esta estrategia en la empresa y el rol que le corresponde a cada uno de sus miembros –en especial a los trabajadores- para lograr las metas propuestas.
Precisó que el objetivo del concepto de mejora continua es conseguir que los trabajadores se comprometan con su empresa, haciéndoles ver que en la mejora continua radica el valor que ellos pueden aportar a diario. También, dijo, es importante mejorar los estándares, cada uno en su área.
“¿Que debe prevalecer?… La eficiencia, la mejora continua o la innovación radical”, se preguntó el profesor. A su juicio, las tres cosas son muy importantes pero la mejora continua significa devolverle la iniciativa que le corresponde al trabajador para que aporte intelectualmente al desarrollo del proceso productivo.
“Hay que mejorar cada día porque las empresas son organizaciones humanas que tienen que dar sentido al trabajo de sus miembros”, afirmó.
Comentó que al hablar del concepto de mejora continua, se entiende que todos los trabajadores de una organización mejoren todos los días y en todas las actividades que puedan.
Sin embargo, añadió, que en muchas de las organizaciones hay personas que actúan de manera distinta en sus trabajos y en sus casas.
“El director de Volkswagen muchas veces dice: “mis trabajadores cuando salen de la empresa colaboran en asilos y cuidan a sus hijos. Sin embargo, cuando vienen a la empresa son dos personas distintas”. Lo que pasa, añade el profesor Mateo, es que los trabajadores no quieren asumir responsabilidades en la organización. Y la pregunta que me he hecho mucho tiempo y que me la sigo haciendo es ¿por qué?”.
Si bien esta desmotivación puede pasar por carencia de incentivos o falta de reconocimiento, se agrega otro factor. “Es necesario entender que el trabajador teme a la empresa porque realmente no puede competir con la máquina, ya que ésta no se enferma, no se queja, no falta al trabajo y produce mucho más perfecto que él. Por lo tanto, su criterio es decir que soy indispensable en la medida que no haya una tecnología que me reemplace”.
Aunque en las estrategias de las principales compañías del mundo es muy importante la rentabilidad, el crecimiento, la mejora continua, la satisfacción de los clientes y el compromiso de los trabajadores, también lo es el respeto a estos últimos.
Uno de los errores de la ergonomía cognitiva –indicó- es el desconocimiento de las bases antropológicas del homosapiens. “Cuantos directivos no saben como respetar al ser humano. Generalmente, el respeto del trabajador al directivo es automático, no así del jefe a trabajador. El jefe valora su trabajo pero no lo respeta”.
Entre los errores de esta disciplina están, además, “el mando obliga a los trabajadores, el ser humano es considerado un recurso al servicio de la producción y la calidad, prima la mediocridad y no el talento, incentivar la comunicación, promover el ejemplo, delegar para incentivar la iniciativa y crear el espíritu de equipo”.